- Robert Ballard, oceanógrafo responsable del descubrimiento del Titanic en 1985, reveló al mundo que el hallazgo del famoso naufragio fue resultado de una expedición militar de alto secreto.
- Ballard dijo que el Secretario de la Armada John Lehman conocía el plan. «Pero la Armada nunca esperó que encontrase el Titanic, por eso cuando ocurrió se pusieron muy nerviosos por la publicidad»,
- «Pero la gente estaba tan centrada en la leyenda del Titanic que nunca ató cabos».
Submarinos hundidos
El Thresher y el Scorpion se habían hundido en el Atlántico norte a profundidades de entre 3.000 y 4.600 metros. Según Ballard, los militares querían saber qué había ocurrido con los reactores nucleares que impulsaban las naves. Esta información ayudaría a determinar la seguridad medioambiental de deshacerse de material nuclear adicional en el océano.
- La Armada también quería descubrir si existían pruebas que respaldaran la teoría de que el Scorpion había sido derribado por los soviéticos.
- Los datos de Ballard demostraron que los reactores nucleares estaban a salvo en el fondo del océano y no tenían impacto alguno en el medio ambiente, según Thunman. Añadió que los datos también confirmaron que el Thresher probablemente se había hundido tras un fallo en las tuberías que produjo el colapso de energía nuclear. Los detalles sobre el Scorpion son menos concretos.
- Thunman dijo que un percance catastrófico de algún tipo provocó la inundación del extremo delantero del submarino. El extremo posterior permaneció sellado e implosionó cuando el submarino se hundió a cierta profundidad. «No observamos ningna indicación de que se usara un arma externa para hundir la nave», declaró Thunman, descartando la teoría de que los rusos hubieran torpedeado el submarino en represalia por el espionaje.
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Rastros de escombros
Mientras buscaban los submarinos hundidos, Ballard aprendió una lección muy valiosa sobre los efectos de las corrientes oceánicas sobre los restos que se hunden: las cosas más pesadas se hunden rápidamente. El resultado es un rastro de desechos dispuesto de acuerdo a la física de las corrientes.
- Cuando solo quedaban 12 días para acabar la misión, Ballard empezó a buscar el TItanic, usando esta información para localizar el transatlántico. Especuló que el barco se había partido a la mitad y había dejado un rastro de desechos mientras se hundía. «Eso es lo que nos salvó el pellejo», dijo Ballard. «Resultó ser cierto».
- Desde entonces, el explorador ha empleado una técnica similar para encontrar otros barcos y tesoros.
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